La administración Trump y el futuro de los cubanos con I-220A
- Yasel Lopez
- 26 feb
- 2 Min. de lectura
El Formulario I-220A, es una orden de liberación bajo palabra. El Gobierno de Estados Unidos lo otorga a algunas personas detenidas en la frontera que luego son liberadas por funcionarios de inmigración.
Esa "orden de liberación bajo palabra" libera a los involucrados de la custodia federal siempre que cumplan con condiciones como asistir a las audiencias del tribunal de inmigración, no romper las leyes locales y federales y, si es necesario, llevar un grillete electrónico en el tobillo.

Cubanos con I-220A continúan atrapados en un limbo migratorio mientras aumenta la presión sobre la Casa Blanca.
La congresista cubanoamericana María Elvira Salazar culpó a la administración demócrata de Joe Biden por no solucionar la situación migratoria de miles de cubanos con el formulario I-220A.
Para Salazar, la solución a este problema es implementar un «Parole in Place» (PIP), lo que permitiría a los cubanos con I-220A solicitar residencia permanente bajo la Ley de Ajuste Cubano.
El documento I-220A, que se entregó a miles de cubanos tras su llegada a Estados Unidos, no es considerado un parole, lo que les impide acogerse a la Ley de Ajuste Cubano para obtener residencia permanente.

Si usted no está detenido por ICE, debe asistir a todas las audiencias programadas, a las citas en la oficina local y actualizar su dirección postal.
Si no va a las audiencias judiciales, puede ser deportado de Estados Unidos. Las condiciones de su liberación pueden requerir que asista a las citas en la oficina local de ICE.
Su audiencia judicial es la oportunidad para que explique por qué cree que merece recibir alivio o protección contra la deportación. Es muy importante que asista a su audiencia judicial.
Si no asiste a su audiencia, puede resultar en una orden judicial o incluso en su deportación de Estados Unidos.
Con la llegada de Donald Trump a la presidencia y sus órdenes ejecutivas sobre el tema de inmigración, las personas con I-220A que tienen un caso en la corte no pueden ser puestas en un proceso rápido de deportación.
Quienes están en riesgo, son aquellos que no están en ese caso, tienen menos de dos años en Estados Unidos y que los oficiales pueden decidir que son inadmisibles por no haber recibido un parole.

“Es complicado entender por qué algunos fueron liberados con I-220A y otros con parole”, admitió el abogado Willy Allen.
No sabemos con seguridad qué criterios usaron los oficiales en cada situación. Por eso estamos luchando […] para que la I-220A sea vista como una entrada válida bajo la Ley de Ajuste Cubano, al igual que el parole, y para que todos los cubanos puedan regularizar su situación en Estados Unidos”, finalizó.
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